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Family Concept Store

Hartford

Hartford

Fiel a su legendario estilo deportivo USA, Hartford propone bonitos modelos clásicos, elegantes, auténticos, líneas puras, materias de primera calidad y una amplia gama de sutiles colores. ¡Con una pequeña dosis de fantasía!
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ENTREVISTAMOS A YVES CHARETON,
FUNDADOR DE HARTFORD
El showroom de Hartford está situado en la antigua comisaría del 2º distrito de París, exactamente donde estuvo detenido el asesino de Jean Jaurès. Es una anécdota que siempre le saca la sonrisa a Yves Chareton, discreto y cercano, que fundó esta marca francesa inspirada en los EE. UU. de 1979. La identidad de Hartford está forjada a base de camisas vintage, diseños militares y con motivos que evocan el estilo de la costa oeste de EE. UU. Eso es lo más característico de los tejidos de cambrai de algodón azul. Eso y las típicas mujeres tahitianas, las palmeras o las tablas de surf. También le hace muchos guiños a Hossegor, su ciudad natal, y a su pasión por EE. UU. Yves trabaja con sus dos hijos, Marina y Yann, y juntos diseñan ropa de hombre, mujer y niño del mismo estilo: casual, como para ir a la playa, pero muy elegante. 

 

¿Cómo se le ocurrió crear su marca?

Después de terminar mis estudios de empresariales, trabajé en un banco de Nueva York. Un día estaba tomando algo con un amigo y, hablando y hablando, se nos ocurrió. Al principio no teníamos ninguna idea en concreto. Nos gustaba vestirnos con prendas americanas, pero solamente las podíamos encontrar en un mercadillo de Montreuil y de Clignancourt. Lo que nos gustaba de esta ropa eran los materiales, la forma del cuello de las camisas y la inspiración militar. Para nosotros, todo lo que venía de Estados Unidos era como el dorado. Y quisimos vivir nuestro propio sueño americano. Buscando a un fabricante, dimos con un hombre estupendo de Brooks, que nos facilitó una dirección. Fuimos allí y el tipo entendió rápidamente lo que queríamos. Se unió a nuestro proyecto, nos enseñó los tejidos que tenía y nos preguntó si era eso lo que estábamos buscando. La verdad es que allí nos sentimos como en la cueva de Alí Babá. 

 

Finalmente, se vinieron a Europa

Desde el principio quisimos hacer ropa para los europeos, no para los americanos. Por aquel entonces, tenía amigos que estaban empezando a abrir tiendas alternativas en París, como la de Globe, donde se podían encontrar camisetas de Heinz, los 501 vintage y skates. Eso era exactamente lo que nos hacía falta,  así que se convirtió en nuestro primer punto de venta. Fuimos a un salón en Francia para darnos a conocer y el éxito fue inmediato. En Estados Unidos teníamos la sede de la sociedad y allí confeccionábamos todo. En 1982, el dólar se disparó y nos resultó imposible vender lo más mínimo en Europa. Fue entonces cuando nos instalamos en Francia. 
 

 

 ¿Cómo explicaría ese éxito tan inmediato?

A los americanos no les interesaba mucho, pero en Francia fue todo un éxito desde el principio. Después, el éxito se extendió a Italia y a España. Empezamos a diseñar bañadores más o menos al mismo tiempo que las camisetas y los trajes de surf. En el mercado no había prendas de este tipo, solamente había algunos productos americanos importados que se vendían en Biarritz. Al ser de Hossegor, todo el mundo acuático y del surf nos era familiar y era natural que también diseñáramos bañadores. A fin de cuentas, lo que funcionaba era que hacíamos cosas para nosotros.

 

La música también juega un papel importante en Hartford

Sí, es verdad. A principios de los 90, Bruce Springsteen se convirtió en uno de nuestros clientes. Entró en la tienda de Los Ángeles y se compró una camisa negra de lino. Al día siguiente, volvió y dijo: "Es genial. Esto es lo que quiero para mi próxima gira. Necesito 50". Como comprenderán, esto nos dio una publicidad increíble. Y, hoy día, nuestro mejor cliente por Internet es un tal Eric Clapton. Compra gran parte de la colección, y compra casi todas las semanas. Es una persona bastante discreta, así que preferimos no contactarle, no queremos molestarle. Pero la verdad es que es muy curioso. A mí, como guitarrista, me conmueve especialmente. 

 

¿Cómo definiría el ADN de su marca?

Diría que es contemporáneo, casual y compuesto por materiales elegidos con sumo cuidado. Escogemos personalmente cada uno de los tejidos. La mayoría son de Italia, Francia e Inglaterra. Nos tomamos muy en serio el origen de los materiales y la selección de los talleres con los que colaboramos, como el de Liberty o Albini. De hecho, este último es posiblemente la casa italiana de algodón más bonita. Trabajamos mucho con fibras naturales: algodón, lino, lana y cachemir, y con tejidos de cambrai y de oxford para las camisas. Los motivos también son importantes. El 90 % de los tejidos que usamos son exclusivos. Es imposible que se repitan los estampados de una colección a otra, salvo el Liberty, que es muy específico. Tenemos modelos estrella que han ido evolucionando con el paso del tiempo, y también tenemos predilección por algunos colores, como el azul o el caqui.
 

 

¿Cómo crean las colecciones?

Este año, por ejemplo, hemos tomado como punto de partida la temática del río. Nuestros ilustradores han pintado a mano todos los estampados,  y tenemos a una ilustradora a tiempo completo que trabaja en los motivos. Todo es exclusivo. Tanto una obra de arte, como un dibujo o una foto nos pueden servir como fuente de inspiración. Una vez que tenemos la idea, trabajamos en la temática.

 

¿Cómo surgieron las líneas femeninas e infantiles de Hartford?

Estuvimos confeccionando ropa para mujeres por encargo durante un tiempo,  hasta que un día nos dimos cuenta de que teníamos que desarrollar esta línea y, de hecho, ahora la colección femenina es muy importante. El volumen de negocio es del 45 % para la moda de caballero, 45 % para la femenina y 10 % para la infantil. La línea infantil llegó más tarde, en 2007,  cuando notamos que en este sector también había una fuerte demanda. Y también colaboramos con Bonpoint desde hace mucho tiempo, hacemos bañadores y camisas de lino para ellos. Vimos que todo iba tan bien que nos propusimos crecer.

 

Su hija Marina es la que dirige la línea femenina, y su hijo Yann se ocupa de la parte de e-commerce. ¿Es Hartford ante todo una historia de familia?

Completamente. Pero fueron ellos los que decidieron unirse a mi proyecto después de haber tenido varias experiencias profesionales. Yo nunca se lo habría pedido, eso era algo que tenía que salir de ellos.

 

¿Cómo definiría la colección infantil de Hartford?

La idea era coger elementos de las colecciones adultas y ver qué cosas podíamos usar también para la ropa de niños. Siempre usamos colores y materiales cómodos y bonitos, pero sin exagerar. Cuando pensamos en las colecciones infantiles, nos imaginamos a niños de entre 10 y 16 años, aunque en realidad diseñamos prendas a partir de los 2 años. La verdad es que es un poco difícil porque los adolescentes tienen códigos de vestimenta muy concretos.
 


 

¿Cuáles son los básicos de Hartford? ¿Los que nunca faltan?

En los armarios de los niños, siempre encontraremos camisetas, sudaderas, polos, bermudas, prendas de punto y bañadores. Lo que mejor nos funciona con los niños son los estampados, sobre todo los de temática náutica. No podemos utilizar todos los diseños adultos para los niños, así que también hacemos estampados específicos para ellos. 

 

Tienen tres tiendas en la place des Victoires, en París, y el showroom está muy cerca de esta zona. ¿Cuáles son sus lugares favoritos del barrio?

El café Le Moulin de la Vierge es como nuestro cuartel general. La tienda de taxidermia de la calle Aboukir también es asombrosa. Y en la galería Véro-Dodat, a dos pasos del palacio real, está la mejor tienda de guitarras vintage.

 

¿Cuál es el lema de Hartford?

Alternative classic (Alternativo y clásico). Es nuestro eslogan y nos representa muy bien, porque  lo que hacemos es coger modelos clásicos y adaptarlos a los nuevos tiempos. Podemos ponernos una camisa de tejido de oxford o de cambrai como si fuéramos un señor mayor recién salido de la película Granujas a todo ritmo, o como un muchacho. Son prendas que nunca se pasan de moda. 
 
Descubre la colección Hartford en Smallable: por Internet y en nuestra concept store situada en 81, rue du Cherche-Midi – 75006 París (Francia).
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